Lunes 18 de septiembre de 2017
El volumen de ventas de los grandes supermercados se redujo 9 % en un año
Las tendencias de consumo surgidas como consecuencia de la inflación y la caída del poder adquisitivo van camino a consolidarse. Una de ellas es la pérdida de participación de las grandes cadenas de supermercados, especialmente los de mayor superficie, frente a otros canales de compra como el canal tradicional que incluye a almacenes y despensas y los mayoristas.
"Los que más ganaron en ventas son los formatos pequeños, que vienen creciendo y ganando participación. Hoy pesan más en facturación los formatos de cero a 500 metros cuadrados que los de más de 7000 metros cuadrados. Si se junta toda la facturación de esas tiendas chicas facturan más que los grandes. Es un punto más porcentual. El cambio se dio hace algunos meses, cuando siempre fue a la inversa, y la tendencia sigue", destacó Pablo Mandzij, director de retail para Nielsen.
Según los datos de la consultora, en el último semestre las grandes cadenas perdieron dos puntos de participación, pero los más golpeados son los hipermercados.
En la consultora Kantar Worldpanel, coinciden con el diagnóstico: "Llega la segunda parte del año y nos encontramos con menos viajes en todos los canales, excepto al almacén y al mayorista, mientras que los hipermercados continúan con la fuga de hogares", explicó Renata Segovia, expert solutions manager de Kantar Worldpanel. De acuerdo a los números de la empresa, las cadenas contrajeron su volumen un 9% en el último año móvil a julio.
"Del lado opuesto, mayorista y almacenes crece; con alimentos y bebidas como los sectores de mayor aporte. Ambos registraron más viajes", aseguró Segovia.
Desde Scentia, otra firma de investigación de mercado, destacan que hoy la participación de las cadenas de supermercados en la demanda de productos de consumo masivo es de 34,1% del total. Hace dos años era de 35,7%.
Otro de los cambios en los hábitos de consumo que se dio este año fue la desconfianza cada vez mayor, en las promociones de las grandes cadenas.
"El shopper está cada vez más informado, compara precios frente a más opciones o un bombardeo de promociones. Las promociones ya no son tan efectivas, se desconfía del valor real del producto, si se subieron los precios antes y si realmente el descuento se hace o no en la caja. También esas promociones de descuento en la segunda unidad obligan a comprar más unidades de las que se necesitan", aclaró Mandzij.
Desde Kantar, destacan que el gasto bajo la modalidad de "promos" se desaceleró y está en los mismos niveles de 2016.
Fuente: Diario El Cronista