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Miércoles 16 de enero de 2019

Inflación 2018: Harina y fideos aumentaron más que la carne

Foto: Indec

En 2018, los alimentos subieron 51,2 % de precio: 3,6 puntos por encima del índice inflacionario calculado por el INDEC. Además de verse afectados por incrementos de las materias primas, los valores de alimentos y bebidas experimentaron el impacto de la quita de subsidios de los servicios públicos y de las remarcaciones consecutivas en las pizarras de los surtidores de combustible.
En tanto, la Argentina se convirtió en el único mercado del mundo en el que el precio de la harina se ajustó casi seis veces más que el de carne vacuna y pollos. Parte de este aumento desproporcionado lo explicó la última sequía que afectó al corredor triguero en Kansas, el principal productor de trigo de los Estados Unidos. Las exportaciones globales cayeron y el precio en dólares de ese commodity subió en la bolsa de Chicago. La tonelada de ese cereal aumento 15% en dólares en un año, lo que triplicó el precio mayorista de la harina en la Argentina.
La situación de la industria cárnica fue completamente diferente. Según estadísticas de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (Coninagro), los precios de los cortes de carne vacuna subieron por debajo de la inflación. El sector recuperó el nivel de exportaciones y ese incremento redujo los precios en el mercado interno. Según estadísticas del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), las ventas al exterior crecieron 40 % y el consumo doméstico aumentó en dos kilos per cápita en 2018.
Los huevos ocuparon el tercer lugar entre los productos de la canasta que más subieron en un año. El sector avícola sintió la devaluación y el impacto de los aumentos de commodities, como el maíz, usado para alimentar a las gallinas. En la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA) reconocían que el sector perdió competitividad y que factores climáticos como las lluvias intensas y el calor extremo alteraron la producción prevista para el año.
En el sector lácteo, uno de los más castigados por la caída de la demanda de China, los factores climáticos locales y la alta presión impositiva, el precio del litro de leche subió 40 %, por debajo de la inflación anual.
El kilo de azúcar, de lechuga y de tomate fueron los que menos aumentaron. Sin embargo, entre los tres suman un incremento anual del 49,0 1%; 190 veces más que lo registrado en el mismo periodo en países de la región, como Bolivia, Paraguay o Perú.

Fuente: TN