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Viernes 5 de julio de 2019

Pymes lácteas confiaban en que no habría subas en el precio de leche y quesos hasta fin de año

En un año que comenzó con fuertes aumentos en el precio de los alimentos, el sector industrial lácteo confiaba en que los valores no se dispararían en lo que quedaba de 2019.
Según Gabriela Benac, miembro de la comisión directiva de APYMEL, Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas, mientras el tipo de cambio y las variables macroeconómicas se mantuvieran estables, no cayera el consumo local y el contexto internacional fuera estable, el precio de la leche se debería mantener. Consecuentemente, tampoco debería haber un aumento en el valor del queso en lo que restaba del año.
La referente del sector remarcó que, durante años, la leche estuvo a US$ 0,20 el litro y ahora estaba a US$ 0,30 o US$ 0,35, lo que consideró un valor razonable internacional.
Asimismo, Benac recordó que más de 80 % de costo del queso era la leche; mientras que el resto esra energía, insumos, packaging, mano de obra y costos logísticos, entre otros. En ese sentido, señaló que un altísimo porcentaje del costo del tambo era el alimento de las vacas, y que tanto el forraje como los suplementos alimenticios estaban dolarizados, ya que eran elaborados a partir de commodities tales como el maíz y la soja. Entonces, ese aumento de los insumos por devaluación, junto con las dificultades climáticas de los últimos años (inundaciones y sequías), más la falta de rentabilidad que los llevó a desinvertir, impactaron negativamente en la oferta. Hoy nos encontramos ante un escenario de incremento de la demanda por tecnificación de las fábricas que han aumentando su capacidad instalada, potenciando este desbalance.

Cambio en las tendencias

Así como ocurrió en varias provincias con la compra de la leche y productos derivados directamente del tambo, los consumidores empezaron a volcarse a marcas alternativas a las tres grandes del mercado y a recorrer los barrios en busca de precios. Pero también buscan alimentos ricos y de calidad, lo cual favoreció el crecimiento de las empresas pequeñas y medianas.
Las fábricas compraban la leche directamente de tambos que, por un tema de costos de flete, lo hacían de los que se encontraban más cerca de esas instalaciones. Las principales provincias lácteas eran Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa y Buenos Aires. En ese sentido, la experta resaltó que en Argentina el sector lácteo “siempre estuvo monopolizado por tres o cuatro grandes industrias”, mientras que el resto eran entre 200 y 300 pymes con relativo bajo volumen de compra.

Fuente: Infocampo