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Miércoles 22 de noviembre de 2017

Supermercados reclamaron bajar los costos al Gobierno

Con expectativas depositadas en 2018, de la mano de una reforma laboral e impositiva, los principales directivos del canal supermercadista dejaron muy en claro que este año las ventas cerraban, en promedio, por debajo de 2016, con varias críticas a la presión tributaria, la informalidad, el costo del empleo y la logística.
Durante las jornadas anuales organizadas por la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), en La Rural, el más severo en sus cuestionamientos fue el gerente general de Jumbo Retail, Matías Videla. “La situación del sector es compleja y eso condiciona inversiones. Seguimos sin ver luz; hay que decir las cosas como son, con los impuestos más caros de la región por lejos”, señaló el directivo. Videla comparó el IVA de 21 % en la Argentina, con el 19% en Chile; “el 35% de Ganancias con el 24 al 28 por ciento en otros países de América Latina, más un invento argentino como Ingresos Brutos con 4,6 por ciento”.
En este sentido, el representante de Jumbo finalizó preguntándose: “¿Qué va a hacer la política para que las inversiones no se vayan a Brasil?”. Y dirigiéndose al auditorio, interrogó: “¿Donde pondrían una planta, un supermercado, con estos costos laborales”.
Más tarde, fue el turno del panel que compartieron Alfredo Coto, titular de COTO; Federico Braun, La Anónima; Daniel Fernández, Carrefour Argentina; y Agustín Beccar Varela, gerente general de Walmart Argentina.
Aunque Coto señaló a BAE Negocios que este año cerraba con una suba de ventas de 4/5% e iba a ser el único “brote verde”, Braun y Fernández dieron el panorama general. El presidente de Carrefour Argentina dijo que era un momento delicado, difícil, con dos años de pérdidas de volúmenes. La gran mayoría iba a perder, y había una necesidad de respuesta más inmediata por parte del Gobierno. Braun, por su parte, señaló que los balances eran rojos por una combinación de factores: pérdida de poder adquisitivo desde la devaluación de diciembre 2015, y tasas de interés positivas donde convenía ahorrar y esto afectaba el consumo.
Mientras Beccar Varela afirmó que había un “incentivo a la informalidad muy grande”, Braun insistió en que Ingresos Brutos era el más bruto de los impuestos. Y tenían tasas municipales que todos los días subían. El gobierno tiró buenas ideas pero todavía eran proyectos.

Fuente: Bae Negocios